Sobre la democracia (2)
En español, así como en todas las demás lenguas romances, el término “democracia” proviene del vocablo latino democratĭa y este a su vez del griego δημοκρατία. Sin embargo, el significado de las palabras cambia con el tiempo y por aquel entonces este concepto no significaba exactamente lo mismo que ahora. Por eso tantos y tan reseñados filósofos (como Platón) estaban absolutamente en contra de esta forma de gobierno.
En efecto, en la Antigua Grecia, compuesta por una pluralidad de ciudades-estado o poleis más o menos independientes, la democracia era el gobierno del pueblo en su sentido más literal: sobre él recaía no solo la potestad legislativa, sino también la ejecutiva y la judicial, lo que en la práctica suponía que todos los ciudadanos se tuviesen que reunir constantemente en asamblea para adoptar casi cualquier tipo de decisión. Por ello, más que una forma política, era un modo de existencia.
Sin embargo, a partir de la Revolución francesa y, más concretamente, a partir del pensamiento ilustrado de Rousseau, la cosa cambia: ahora, el concepto de democracia, está íntimamente ligado al concepto de soberanía popular, es decir, que la voluntad del pueblo es la ley y que de la ley se derivan los restantes poderes del Estado. Nótese, en esta línea, que ya no importa cuántas personas ejerzan la potestad ejecutiva.
Conviene subrayar esto: para Platón, Aristóteles, Maquiavelo o Montesquieu, el gobierno de uno solo es necesariamente una monarquía; si son varios los que gobiernan, entonces estaremos hablando de una aristocracia; y cuando lo son todos, nos referiremos indefectiblemente a la democracia. Pero para Rousseau y todos los pensadores políticos posteriores, no importa cuántas personas compongan el Gobierno. Da igual si se trata de un único Canciller o de un Primer Ministro y todo su equipo. Lo importante es que el contenido y el alcance de sus funciones esté regulado por ley y que esta se derive de la voluntad del pueblo, directamente o por medio de sus representantes en el Parlamento.
Visto así, creo que la cosa tiene bastante más sentido. Así que la próxima vez que leáis en uno de los clásicos que la democracia es una “forma de gobierno degenerada”, recordad lo que “democracia” significaba por aquel entonces. Las palabras tienen poder y nada hay más peligroso que el lenguaje.
[...] la democracia no sea precisamente el régimen político más natural o espontáneo. Pero, como también se ha mencionado, al menos sí es el más justo pues, si las leyes nos atan a todos, tiene lógica y sentido que [...]
Sobre la democracia (3) « DiOs AtEo
30 enero 2010 a 00:48
miren yo rekuerdo aber leido algo sobre la democrasia aber si les sierbe esto……… esto es como un sistema de gobierno en el kual la soberania del poder reside i esta sustentada en un pueblo . en este por medio de elecciones directas , quien elige las principales autoridades del pais, es asi como se conforma una democracia donde el pueblo es quien toma las desiciones ejecutivas y legislativas , ola democrasia representativa donde el pueblo por medio de votacion popular escoge las autoridades que representaran ala ciudadania en la toma de desiciones.. por lo ke se tambien es ke hoi en dia, la gran mayoria de los sistemas democraticos, funcionan por medio de la representacion y qu etambien podemos imajinar lo complicado que seria de otra manera con la poblacion actual de los paises……………..BUENO ADIOS KUIDENSE I PS LA VDD SE MAS SOBRE LA DEMOCRASIA SI TIENES DUDAS O ALGO ASI LLAMAME MI NUM ES 7341063198 ADIO
linda
22 noviembre 2010 a 04:20